CUARTO MILENIO – La nave del misterio – T13 x Programa 525 – Febrero 2018

La vida antes de nacer. Los nuevos paradigmas que reescribirán nuestra existencia

Periodista – A partir de los últimos años, se ha empezado a conocer qué pasa dentro del vientre. Las cámaras han abierto esa ventana. ¿Qué sabías tú al nacer? le preguntan un día a Platón y el sabio, seriamente respondió: Al nacer lo sabía todo pero, poco a poco, lo he ido olvidando. Esta frase, esta sensación tan remota, en el fondo conecta con la ciencia de vanguardia y con la posibilidad maravillosa y milagrosa de observar la vida antes del nacimiento. Y es que los investigadores del misterio, los periodistas, ustedes, todos nos hemos interesado mucho en qué hay más allá de la vida, qué hay del otro lado de a muerte, pero cambiemos la pregunta: ¿Qué hay antes del nacimiento? ¿Qué hay cuando estamos ahí, en un perenne aparente sueño? Porque, por lo que sabemos hasta ahora, es que ese sueño es mucho más intranquilo de lo que pensábamos, y ocurren muchas cosas, que hay trasvase auténtico de información. Les comentaré  algunos datos que he descubierto. Hacia las 33 semanas se empieza un movimiento curiosísimo en el globo ocular. El movimiento REM del sueño. Una doctora alemana es la primera, hace muy poco, en descubrir que esto es sistemático que ocurra, que el niño antes de nacer está soñando. La pregunta es, ¿con qué se sueña antes de ver la vida? Muchos piensan que hay un trasvase, una especie de ilación, una conexión entre el organismo de la madre y el del niño. Está recibiendo una programación que será fundamental en su vida. ¿Por qué en determinado momento dentro del vientre, las autopistas, las redes informativas, la explosión neuronal alcanza un esplendor, un brillo, algo nunca igualado? Porque es el momento de máximo brío de lo que somos, de nuestros pensamientos, nuestra capacidad. Pero todo esto está pasando ahí, en un mundo de silencio. No teníamos contacto con ese mundo. Hemos sabido de historias increíbles donde el afecto, donde la energía parece que puede, incluso, curar. Una madre salva a un niño, lo abraza, lo dan por muerto y revive. Historias que aparecen en los periódicos y después se olvidan. Dos gemelos que dentro de ese mundo desconocido se abrazan, se dan la mano, que nos sonríen, que nos miran. Y todo esto que parecían casualidades casi espurias, tienen un sentido, por lo menos lo dicen algunos científicos y algunos son españoles. Hay médicos que llevan millones de documentos grabados del feto y que creen que puede haber hasta cierto código, cierto lenguaje, cierto contacto, cosas increíbles. Estamos asomándonos científicamente a la vida antes de nacer. Y antes de ese año cero, o ese día cero, pasaban muchas cosas, que quizás influyen toda nuestra vida, pero no lo sabíamos. Lo lógico y lo objetivo no que yo cuente más, sino que hablemos con ese experto de vanguardia, con esa primera figura médica que tiene hallazgos sorprendentes. El Dr. Camacho me dijo: tienes que conocer a una eminencia mundial, prestigio intachable, décadas de profesión y que ha tenido el valor y la gallardía de, siendo quien es, apartarse un poco de lo convencional y empezar a investigar lo que serían estos enigmas antes de nacer.

C. López R. y Cajal – Desde los nuevos sistemas de ultrasonido, nos hemos dedicado, desde hace unos 30 años, a estudiar, sobre todo, las enfermedades, es decir, qué tipo de enfermedad tiene un ser humano antes de nacer y cómo puedo ayudarle. Sin embargo, hace 30 años observé que muchas de las enfermedades o mucho de la fisiología de la normalidad, era diferente a cómo me la habían contado. Aparte de que funcione el corazón de una manera, o que se mueva de una manera, desconocía para qué servía el sistema nervioso intra útero, no entendía qué hacía antes del día cero. Había mucho más. Entonces, quizás por mi juventud, empecé a operar fetos intra útero, en aquellos tiempos hacíamos sobre todo punciones, drenábamos líquidos, etc. Recuerdo en uno de los casos que intenté puncionar al feto en el tórax, seis meses y medio o siete meses, y él respondió de una forma muy coordinada. Es decir, me agarró la aguja, la agarró con la mano y me la apartó. Yo me dije: esto no lo puedes hacer, con seis meses y medio, esto no lo puedes hacer. Retiré yo la aguja, intenté pincharle para ayudarle, porque tenía una enfermedad y, con el codo empezó a apartarme la aguja. Yo le decía a mis colaboradores: esto no lo puede hacer. Yo esto no lo he estudiado. Para mi sorpresa, después que logré hacer la intervención, llega otro caso, muy próximo. Una criatura de 6 meses también, que tenía una enfermedad intestinal e, intra útero, tenía dolor, con vómitos y el pobre tenía muy mala cara y, al verlo, a una semana del otro caso, al ver esa cara acaricié su cara y cedió el vómito y relajó la cara. Volví a pensar: esto no es como me lo contaron, aquí hay algo más. Yo le tocaba a través del abdomen. Yo, con la pared abdominal, le tocaba la cara y hacía movimientos ondulantes como si fueran caricias. Estaba en contacto con él porque la madre era delgada y me permitía ese movimiento. Ese mismo fin de semana, me encerré en el apartamento desde el viernes a media tarde hasta el lunes de mañana. Intenté averiguar qué signos podía dar el sistema nervioso para que ocurriera algo tan extraño. Después de pasar horas y horas encerrado, después de consultar muchísimos libros, luego publiqué este trabajo, encontré que, en la formación del sistema nervioso, nuestro sistema nervioso se termina de formar sobre los 30 años, es decir, va cambiando a lo largo de la vida, pero el peso, lo que es el ratio, relación ser humano/peso/cuerpo, es la más importante de todos los animales, como sabemos, pero ese peso que va adquiriendo a lo largo de su desarrollo, no es uniforme y, entonces averigüé que hay dos picos donde el cerebro se pone más peso a lo largo de su vida. ¿Qué significa ponerse más peso? Pues que el sistema nervioso necesita del depósito de unas sustancias para aumentar la velocidad de transmisión. Cuanta más velocidad, más está funcionando y, entonces me di cuenta, con perplejidad, que existían dos picos muy muy claros, en la formación del sistema nervioso. Uno extra útero, de los 6 a 12 meses de vida y otro intra útero. Claro, yo de los 6 a 12 meses, se lo que pasa extra útero. Hay un gran esfuerzo intelectual que es la bípeda estación y el entendimiento y la aparición del lenguaje. Quizás las dos cosas que más nos caracterizan, que más esfuerzo requieren. Pero intra útero, no se lo que pasa. Sin embargo, existe un pico muy parecido que no aparece ni cuando estoy opositando, ni cuando estoy estudiando. Aparece ahí y en
todos.

P – Y se habla también de MOR

CLRyC – Sí, existe. El sueño; nosotros podemos diferenciar dos fases del sueño. Una fase que llamamos NO REM, es decir sin movimientos oculares rápidos, más tranquilo, tiene diferentes pasos y la fase donde soñamos, que se llama fase REM, que es donde estamos más agitados y es cuando soñamos, cuando tenemos la idea, la historia. Esa fase es diferente al resto. Muy activa, el sistema nervioso está constantemente trabajando, nos movemos, la respiración es diferente, eso ocurre intra útero y es más, no solo ocurre intra útero, sino que ocurre con bastante frecuencia y remeda absolutamente, recuerda absolutamente a cuando tú y yo estamos soñando.

P – O sea, muchas cosas tienen que ser re-escritas

CLRyC – En efecto. Cuando observamos la vida antes de nacer, podemos tener dos puntos de vista. Uno más clásico, por decirlo de alguna manera, que sería estudiarlo desde el punto de vista de la enfermedad, es decir la salud física. Pero hoy en día conocemos también que hablamos de salud cuando hay salud psíquica. Es decir, intra útero también tiene que existir una salud psíquica y una función del sistema nervioso en esa fase que puede ser, por lo que he dicho anteriormente, tan o más importante que después de nacer.

P – Tiene imágenes. ¿Y lo que llamáis muecas? ¿Por qué se asocia la felicidad con la mueca de la sonrisa cuando no te lo ha enseñado nadie? La palabra innato me parece uno de los misterios más grandes de todos los tiempos, Pero tú vas viendo muecas diferentes.

CLRyC – Hay un psicólogo, ya bastante clásico, dentro de la psicología que defiende, y muchos opinan así, hay otras corrientes que no, que nacemos con la interpretación y la formación de seis muecas fundamentales o expresiones faciales fundamentales básicas: miedo, alegría, sorpresa, ira, tristeza y asco. Y esto lo vemos en el feto. El feto tiene la mueca de la sonrisa, de la tristeza, de la alegría. Yo, la única que no he visto, para mi satisfacción, es la de la ira. No he encontrado, en 30 años, la mueca de ira. Pero si hablamos de mueca, es verdad que yo puedo poner una mueca y no sentir aquello que refleja mi mueca pero, cuando tú esas experiencias las provocas, y es causa-efecto frente a algo, es cuando dejan de ser muecas para ser una respuesta frente a un estímulo. He introducido diferentes frecuencias de sonido y diferentes músicas, sobre todo basado en la frecuencia, y las he aplicado a los fetos antes de nacer. Pues bien, se provocan estas muecas como respuesta a esas frecuencias y no a todas, sino algunas frecuencias producen esas respuestas y otras no. Pero quizás, esto que puede parecer si le pongo música alegre puede estar alegre, si triste – triste, es más complejo que todo esto. A mi no me llama la atención esto, que una criatura de 8 meses intra útero, responda con una mueca de tristeza o empáticamente de ansiedad frente a la música, porque a los 8 meses pueden hacerlo. Es decir, existen las conexiones entre la corteza cerebral y el resto del cuerpo como para poner una mueca de risa o poner una mueca de ansiedad. Todo eso está muy bien, pero, ¿qué pasa cuando provocas la mueca en condiciones que no existen esas conexiones físicas, antes de esas conexiones? Pues también es posible. Pero esto que parece magia, se ha visto experimentalmente en otros animales. cómo antes que se produzcan esas conexiones, ese sistema nervioso está funcionando de otra forma más primitiva. Eso que se ha visto en animales de experimentación, también se está empezando a comprobar con este tipo de estímulo-respuesta en el ser humano, con la gran diferencia que nuestro sistema nervioso es mucho más rico, mucho más potente y probablemente si nosotros, en un futuro, para mi un futuro prometedor, mantenemos un medio ambiente estable y adecuado, generaremos seres humanos con más autopistas de conocimiento e información mucho más estables y mucho más ricas. Muchas veces no sabemos cómo atender esa vida, la verdad que la ansiedad, la preocupación que tienen los padres, sobre todo las madres, por atenderla, es mayúscula porque ahora sabemos que es posible.

P – Siempre se habló de esa conexión. Ha habido milagros, milagros científicos

CLRyC – Dependiendo de las semanas de embarazo, el total son 40, pues no responde igual el ser humano a diferentes tiempos. Es decir, cuanto más inmaduro, las respuestas son más inmaduras. Pero sí es verdad en que hay circunstancias en que uno espera que respondan de una manera, y lo hacen. Ejemplo: desde haber visto el corazón parado durante unas horas y volver a latir. Eso está registrado. Teóricamente está muerto, sobre todo cuando hablamos de gestación de muy poco tiempo. Esas sorpresas, hay que ser cautos siempre en los diagnósticos y los ginecólogos, así lo somos. Es un mundo de sorpresas. Intentar equilibrar el diagnóstico o la seguridad de algo con lo que estamos viendo, siempre somos cautos. La ciencia es muy cauta. Aunque, por otro lado nos enfrente a estas conversaciones, siempre es muy precavida. Para mi las cosas más emocionantes, aparte de lo que decía de ese contacto emocional o incluso estimulándolo con sonido, incluso con moléculas que también se puede hacer, para mi lo más sorprendente fue cuando averigüé, hace ya unos años, que siempre pensábamos que el niño estaba como bastante adormecido intra útero. Las madres siempre decían: No, no, se mueve mucho. Los niños se mueven entre 30 a 60 veces por hora, o sea se mueven mucho. Las madres decían: No siempre está dormido. La ciencia decía: No, el sistema nervioso hace que se mueva, de forma automática o refleja. Y un día, recuerdo estaba explorando a una criatura y mientras le estaba explorando el ojo, sonó el teléfono que tenía justo al lado y, de repente, la pupila se abrió. Tenía 6 meses. Le dije a la enfermera: vuelve a  llamarme. Y la volvió a abrir. Digo: pero ¿y este grado de alerta? Pero, si no puede estar tan alerta, tiene que estar más tranquilo. Y a partir de ahí, empecé a estudiar cómo abre y cierra las pupilas. Y evidentemente ese signo de alerta lo tienen, y desde los 5 meses también. Pero no solo eso, es muy interesante porque nuestra pupila se abre y se cierra en función de la cantidad de luz que viene del ambiente, pero también se abre con cálculos matemáticos, en ejercicios intelectuales, en alerta, si caigo por ejemplo en la selva, abro las pupilas o incluso viendo a una persona querida. ¿Qué ocurre intra útero? No tenemos prácticamente luz y sí tenemos movimiento de pupila. Esas respuestas de alerta que tenemos nosotros extra útero, y que son directamente gobernadas por la corteza cerebral, las tienen ellos y responden. Pero para mi sorpresa, que no me cansaré de repetirlo, lo hacen siempre y fácilmente. A mi es lo que me sorprende. Siempre y fácilmente.

P – ¿Están a la escucha de todo lo que está pasando?

CLRyC – Están con un grado de alerta, de atención, mucho más alto de lo que
creemos

P – Sonidos

CLRyC – Generalmente los seres humanos partimos de la base que cuando nos relacionamos con alguien, cuanto más parecido a nosotros, exigimos que más se parezca a nosotros. Yo en aquel momento, cuando acaricié a los fetos en los años 90, yo me compré un libro, publicado en la misma época de Darwin, de cómo explorar a un animal cuando lo conocemos. Es decir, si yo de repente me encuentro con un animal parecido al lince, no voy a esperar que me hable ni se comunique conmigo. Tendré que ponerme yo a su nivel, tendré que aprender cómo lo hace. Pues mi perspectiva con respecto a la vida antes de nacer es similar. Yo lo examino para ver lo que hace y el que me enseña a mi es él, no al revés. Si mi perspectiva de trabajo es voy a ver si alcanzas al recién nacido o al niño de un año, creo que me estoy equivocando. Veré qué haces tú y luego ya interpretarlo es mi problema. Pero yo quiero saber qué haces tú y, con ese afán yo he estimulado en diferentes frecuencias, diferentes músicas y no responden a la misma frecuencia, que se traduce en músicas durante la evolución. Pero volviendo otra vez al tema de antes de los 6 meses, y sin ir más lejos, el otro día un niño que no me respondía a las frecuencias, por otro lado eran frecuencias que no debía, le puse un lloro de un recién nacido con hambre y, ese niño respondió con la cara empática, descrita por Paul Ekman, de ansiedad. No miedo, ansiedad. Y yo entiendo esa respuesta. No entenderla desde el punto de vista del adulto, hay que entenderla que cuando nosotros vemos a un recién nacido y vemos esa cara, lo que está diciendo es: hace falta que vengas conmigo porque no se lo que me está pasando pero necesito protección. Estas caras sí las ponen. Y respondió con esa cara. Si le coloco otro lloro, no. Claro, es un mundo en que se van a dar mucho palos de ciego y requiere muchísima observación todavía.

P – De las caras que has visto, ¿cuáles son las que más te quedan en la memoria?
Todos hablamos del hilo que nos une a nuestra madre. ¿Tú lo has visto
científicamente?

CLRyC – Sí. En la ecografía obstétrica tenemos dos partes. La física y la emocional. ¿Cómo funciona el sistema nervioso? Yo habitualmente dedico la mayor parte del tiempo a la física, pero la parte del sistema nervioso, la emocional, es tan importante o más y hago mucho ese tipo de ecografía estimulando al niño, con ruidos, con movimientos, con música, incluso con moléculas y la madre participa. Yo le voy explicando en un monitor las respuestas del niño. Lógicamente se quedan muy sorprendidas de que, independientemente de que se mueva, sí que ven que hay respuestas emocionales, sobre todo en algunos países, de niños prematuros, España no es un foco, pero sí Estados Unidos. Si un niño nace con 7 meses y estamos viendo que en las Unidades de Prematuros es bueno que los padres estén con él, que lo acaricien, que le den calor, que le hablen, etc. ¿por qué hay respuesta? ¿por qué están mejor? Unas horas antes estaba intra útero, con un sistema nervioso bastante parecido, no igual. Es parecido a cuando lo vemos, creemos que ya se parece a nosotros y cuando no lo vemos, es una nebulosa. La afectividad y la relación es
permanente. Hay una corriente en todo el mundo en relación a la música. Más que la música, yo estoy viendo que son las frecuencias que tiene la música. Algunas frecuencias a ciertas edades tienen respuesta. Científicamente es muy difícil entrar, pues estás tocando dos mundos. Yo necesito de mi profesión para crear salud y necesito esto para explicarme lo que veo. Tengo alrededor de un millón de imágenes guardadas. Uno de los estudios que hice ya hace muchos años, fue observar las diferentes funciones del ser humano intra útero, cómo iba evolucionando, cómo iba apareciendo y uno de ellos fue estudiar las cuerdas vocales de los fetos y observé que tienen el mismo comportamiento, exactamente el mismo que tenemos nosotros al producir voz, no es que hablen. Ellos producen sonidos con su voz. La frecuencia es baja y hoy existen sistemas para poder detectar la frecuencia de emisión de sus cuerdas vocales. Si nosotros escuchamos lo que dicen, la traducción puede ser como la de un recién nacido, probablemente tendrá sonidos para manifestar diferentes emociones. El campo que se abre es enorme.

Dr. Carlos López Ramón y Cajal
Especialista en Obstetricia y Ginecología
Responsable del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Alvaro Cunqueiro
Realizó la primera cirugía fetal en España inscrita en el Registro Internacional de
Cirugía Fetal en 1989