«Madre: en tu útero escribes el futuro de tu hijo»
– Joaquín Grau –
¿POR QUÉ PRENATAL EN ANATHEÓRESIS ES PREVENCIÓN?
Porque el resultado de las últimas investigaciones de las neurociencias dicen que:
– El desarrollo cerebral durante la etapa prenatal y los primeros años de vida es rápido y más extensivo de lo que se creía.
– Este desarrollo es muy vulnerable a la influencia del entorno.
– La influencia del entorno en el desarrollo temprano del cerebro es duradera.
– El entorno afecta, no sólo en el número de neuronas y el número de conexiones entre ellas, sino también, en el modo que estas conexiones se entrelazan.
– El stress tiene un impacto negativo en el desarrollo cerebral

La Intervención Emocional Prenatal es una técnica derivada de la Psicoterapia Anathéoresis, destinada a mujeres embarazadas que anhelen vivir una experiencia altamente gratificante y beneficiosa para ellas, pero sobre todo para sus bebés, así como a mujeres que estén planificando un embarazo y deseen que su hijo las encuentre en una etapa de equilibrio físico y mental óptimo.
El objetivo es cuidar y proteger la salud emocional del ser que se está gestando y, para ello, la pareja de padres debe conocer el proceso perceptivo de su hijo y comprender que el ser que la mamá alberga en su interior ya posee una amplia percepción y una gran receptividad subjetiva.
Permite también conocer las consecuencias, tanto benéficas como patológicas, que determinadas actitudes pueden comportar en el desarrollo del bebé.
Esta Intervención favorece que el bebe en gestación reciba impactos emocionales gratificantes y ayuda a evitar los traumáticos
Asimismo habilita a la mamá a disfrutar de su bebé desde la concepción al nacimiento, a gestar en forma armoniosa, desarrolla y establece el vínculo entre padres e hijo desde antes que este nazca y habilita enfrentar el momento del parto sin miedos, favoreciendo el nacimiento de un bebe saludable, inteligente y feliz.
La Intervención Emocional Prenatal es única pues pone el énfasis en la percepción del nonato, por lo que no se superpone con ninguna de las preparaciones para parto que existen en el mercado. Es complementaria.
La Intervención Emocional Prenatal puede comenzar a cualquier altura del embarazo y en función de ello será la frecuencia de trabajo.
De comenzar a partir que el embarazo es confirmado, se inicia con una entrevista con la pareja de padres (o con la mamá sola, o con la mamá y la figura de apoyo que ella considere) en la que se describe detalladamente de qué se trata el acompañamiento.
Se informa también la evolución perceptiva del hijo y el papel relevante que tiene cada integrante de la pareja.
A partir de este momento, se trabaja cada 20 o 30 días hasta el 8vo mes en que la frecuencia de las sesiones es quincenal.
Durante las sesiones, la mamá es guiada a un estado de relajación y, a través de diferentes estrategias, el terapeuta habilita el contacto emocional primero y el establecimiento de una comunicación profunda posteriormente entre la madre y el hijo que lleva en su vientre, lo que les permitirá actuar en forma coordinada una vez llegue el momento de nacer.
El papá o figura referente de la mamá podrá también participar de sesiones, en caso de desearlo.
Sabiendo que el stress es altamente dañino para el bebe en gestación, la mamá adquiere herramientas para hacer frente a las distintas situaciones cotidianas que lo puedan generar, evitando tensionarse.
En todos los casos se respetan, al pie de la letra, las indicaciones del médico tratante y ayuda a que cualquier intervención que el ginecólogo entienda necesaria, sea mejor aceptada y no genere stress.

